"Pareciera que lo que quisiera es crucificar hoy acá a una gerente sin considerar y tener vinculado todas las partes" Esa fue la respuesta de Lady Patricia Bohórquez, gerente de Red Salud Casanare, en medio de un debate de control político en la Asamblea Departamental. No era una exageración. Minutos antes, el diputado Juan Fernando Mancipe ya había exigido su renuncia en vivo y en directo.
"La única respuesta, por la decencia, por el honor, por la ética, por la responsabilidad política, lo único que puede salir de este debate de control político es que renuncie Lady Patricia." Lo dijo mientras mostraba un cartel que decía "Toña ¡Renuncie!". Una exigencia envuelta en un discurso de moralidad, pero carente del debate técnico que la ciudadanía espera de sus representantes.
Y aunque la gestión de Red Salud es de suma importancia para el departamento, lo que me genera preocupación no es el debate en sí, sino cómo se está llevando a cabo: con descalificaciones, prejuzgamientos y una clara intención de doblegar a una mujer que, en lugar de ser escuchada, fue condenada públicamente.
Pero este no es un hecho aislado. Es un patrón que se repite en Casanare con una frecuencia que ya no puede ignorarse.
Hace apenas unas semanas, en el Concejo Municipal de Yopal, la secretaria de Infraestructura, Adriana Hernández, vivió una escena aún más extrema. Fue citada a un debate de control político, llegó puntual con su equipo técnico, radicó un informe de 50 páginas respondiendo las 61 preguntas del cuestionario y llevó una presentación lista para sustentar su gestión.
Pero nunca pudo hablar.
Durante casi dos horas, los once concejales que votaron a favor de cancelar la sesión la mantuvieron en el recinto escuchando cómo descalificaban su trabajo con calificativos como "mediocre", "vacío" e "inoperante". El micrófono estuvo apagado para ella, pero encendido para juzgarla.
Lo más grave es que estas conductas ya tenían un antecedente judicial en la región. Hace apenas un año, el Tribunal Administrativo de Casanare advirtió, en un fallo histórico, que en esa misma Asamblea se estaban reproduciendo "estereotipos de género" al excluir a las dos únicas diputadas mujeres —Luz Mery Niño y Marisela Duarte— de las comisiones con poder de decisión. El tribunal lo llamó "violencia simbólica" y recordó que aceptar comportamientos machistas es precisamente validar la violencia contra la mujer.
La advertencia cayó en oídos sordos. Porque si algo han demostrado estos casos es que, en Casanare, se puede tener un fallo judicial a favor, se puede tener la Ley 2453 de 2025 que sanciona la violencia política contra las mujeres, y aún así, el machismo estructural sigue operando con total impunidad.
¿Alguien ha visto que a un secretario de despacho hombre le exijan su renuncia con un cartel en medio de un debate? ¿Que le griten, lo descalifiquen y le nieguen la palabra durante dos horas? La dureza en el discurso, los gritos y la descalificación se han normalizado, pero solo cuando la funcionaria es mujer.
Silenciar a una gerente o a una secretaria no es solo un acto de mala educación política. Es un mensaje que cala en todas las demás: "Si tú hablas, te callamos; si denuncias, te castigamos".
Hoy, 31 de julio de 2026, se acaban las sesiones ordinarias en el Concejo de Yopal y 23 proyectos claves quedaron desfinanciados. Ni siquiera fueron debatidos. Recursos para salud, para educación, para el aumento salarial de los funcionarios, para el mantenimiento de acueductos veredales, todo quedó estancado. Sin embargo, todavía hay quienes culpan a la secretaria Hernández por haber presentado denuncias. Esa es la crueldad del sistema: se le exige a la víctima que no se queje para que el agresor pueda seguir actuando con total libertad.
De cara a las próximas elecciones territoriales tenemos que preguntarnos: ¿queremos que estos liderazgos sigan representándonos? Porque si la democracia no protege la voz de las mujeres, si permite que sean silenciadas, crucificadas y presionadas hasta el límite, entonces la democracia no está protegiendo a la mitad de la población.
Y eso no es democracia.