En medio de la emergencia que vive el departamento de Casanare debido a la fuerte temporada de lluvias, que ha provocado el desbordamiento de ríos y el aislamiento de comunidades enteras, el Ejército Nacional activó un operativo especial de rescate y asistencia humanitaria utilizando una estrategia ancestral pero altamente efectiva en la región: los patrullajes a lomo de caballo.
Soldados del Grupo de Caballería Liviano Montado N.° 16 “Guías del Casanare”, unidad orgánica de la Décima Sexta Brigada, han desplegado sus efectivos en las veredas y predios rurales más afectados por el desborde de afluentes. Gracias a la movilidad que ofrecen los semovientes, los militares han logrado sortear el barro, los caminos destruidos y las extensas zonas anegadas que han dejado incomunicadas a cientos de familias.

“El empleo de caballos nos permite llegar donde ningún otro vehículo puede hacerlo en este momento. Hemos podido verificar las condiciones de salud y alimentación de los damnificados, y articular de manera inmediata la entrega de ayudas con los organismos de socorro”, explicó uno de los oficiales al mando del operativo.
Durante los patrullajes, las tropas han mantenido un contacto permanente con la población, escuchando sus necesidades más apremiantes y coordinando con las alcaldías municipales y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) la distribución de kits de alimentos, agua potable y asistencia médica.

La Décima Sexta Brigada reafirmó su compromiso inquebrantable con los casanareños, destacando que, pese a las difíciles condiciones climáticas y topográficas, la institución militar pone a disposición todas sus capacidades humanas, logísticas y operacionales para salvaguardar la vida y el bienestar de la población.
Las autoridades militares hacen un llamado a la comunidad a mantenerse atenta a los canales oficiales y a reportar cualquier emergencia a las líneas de atención dispuestas por el Ejército y la Defensa Civil.
