El departamento de Casanare atraviesa una de las temporadas de lluvias más devastadoras de los últimos 50 años, situación que ha llevado al gobernador César Ortiz Zorro a declarar la calamidad pública en todo el territorio. La medida, anunciada en rueda de prensa, responde al crítico panorama que deja hasta el momento más de 4.284 personas damnificadas y graves afectaciones en infraestructura vial, educativa y de servicios públicos.
De acuerdo con el último reporte del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, en los 19 municipios se han registrado 108 emergencias, entre las que se cuentan 37 deslizamientos, 39 inundaciones y 10 vendavales. Las lluvias torrenciales y el desbordamiento de ríos han afectado 3.335 viviendas, dejando a cientos de familias sin techo y con la pérdida total de sus enseres, cosechas y animales.

“El panorama es triste y lamentable. Ver cómo nuestros campesinos han perdido el fruto de años de trabajo, sus cosechas y animales, que en muchos casos se los ha llevado el río, genera un profundo dolor”, expresó el mandatario, quien recorrió varias zonas afectadas para constatar los daños.
El Ideam y Corporinoquia mantienen alerta roja por las crecientes súbitas de los ríos Ariporo, Casanare, Pauto y Cravo Sur, cuyos niveles han superado los registros históricos. Además, hay alertas roja y naranja por movimientos en masa y deslizamientos en distintos puntos del departamento, lo que mantiene en vilo a las comunidades asentadas en laderas y zonas ribereñas.
Los organismos de socorro, junto con bomberos, Cruz Roja, Policía y Ejército Nacional, continúan realizando labores de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria en los municipios más golpeados, donde el agua ha arrasado con puentes peatonales y viales, dificultando el acceso a veredas y centros poblados.

Además de las viviendas, la emergencia ha causado graves daños en infraestructura pública: puentes, vías terciarias, instituciones educativas, acueductos y redes de gas y energía han resultado seriamente afectados. Las autoridades departamentales trabajan en la consolidación del valor total de las pérdidas para estructurar un plan de recuperación.
En ese sentido, el gobernador Ortiz Zorro hizo un enfático llamado al Gobierno nacional para que se sume a los esfuerzos de reconstrucción. “Necesitamos la concurrencia del Gobierno nacional para recuperar los puentes, las vías, las escuelas, los acueductos y demás obras que han sufrido daños por esta emergencia”, manifestó.
El Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres se mantiene en sesión permanente para coordinar las acciones de respuesta, evaluación de daños y entrega de ayudas humanitarias. Se espera que en los próximos días se definan los cupos para albergues temporales y se agilicen los censos para garantizar que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan.
Mientras las lluvias continúan, las autoridades insisten en los llamados a la prevención y piden a la ciudadanía mantenerse atenta a los comunicados oficiales y a las indicaciones de los organismos de socorro.