La inseminación artificial a tiempo fijo se consolida como una de las principales apuestas del programa de mejoramiento genético de la Alcaldía de Yopal, ejecutado por la Secretaría de Desarrollo Económico, Ganadería y Agricultura (SDEGA). Esta biotecnología está ayudando a los ganaderos del municipio a mejorar la reproducción de sus animales, reducir los periodos sin preñez y aprovechar mejor el potencial productivo de sus hatos.
Uno de los principales beneficios de esta técnica es que permite sincronizar los ciclos reproductivos de las vacas para programar la ovulación y realizar la inseminación en un momento determinado. Con ello se reduce el tiempo entre un parto y la siguiente preñez —conocido como intervalo entre partos— y se evita que los animales permanezcan largos periodos sin producir una nueva gestación.

Evaristo Castro, profesional de la línea pecuaria de la SDEGA, explicó que una vaca puede pasar una lactación completa o incluso un año sin quedar preñada, con las consecuencias económicas que esto implica. El problema, señala el profesional, es que estas pérdidas no siempre son evidentes para el productor, porque no representan dinero que salga directamente de su bolsillo. Sin embargo, cuando se acumulan en varios animales, pueden convertirse en una suma considerable: un hato con diez vacas en esta condición puede representar pérdidas diarias de entre 100.000 y 120.000 pesos.
La técnica también ofrece una ventaja cuando la vaca no queda preñada en el primer procedimiento. Los protocolos hormonales ayudan a reiniciar y regularizar sus ciclos reproductivos, lo que puede facilitar una posterior preñez mediante la monta natural. Así, el mejoramiento genético no se limita a incorporar animales con características sobresalientes: también busca que las vacas tengan ciclos reproductivos más eficientes y que el ganadero reduzca el tiempo y los recursos que pierde cuando sus animales permanecen vacíos.