En las últimas horas, el Hospital Regional de la Orinoquía E.S.E (HORO) encendió las alarmas al reportar una crítica situación de sobreocupación en sus áreas asistenciales, que ha generado presión sobre la capacidad instalada, largas filas de espera y un riesgo inminente en la oportunidad de la atención para los pacientes.
De acuerdo con el más reciente informe de la institución, el servicio de urgencias para adultos y observación opera al 130% de su capacidad, mientras que la Unidad de Cuidado Intermedio para adultos alcanza el 111%. De manera igualmente preocupante, las áreas de urgencias pediátricas y la Unidad de Cuidado Intermedio Neonatal se encuentran al 100% de ocupación, sin disponibilidad de camas para nuevos ingresos.
El principal factor que ha desencadenado esta emergencia es el incremento sostenido en la demanda de atención. Según indicó el hospital, durante las últimas 72 horas, la afluencia de pacientes por urgencias creció en un 40% debido a diversas patologías, superando ampliamente la respuesta que la institución puede ofrecer en condiciones normales. Esta situación ha derivado en tiempos de espera prolongados para quienes requieren atención médica prioritaria.
Frente a este preocupante panorama, el HORO aseguró que continúa implementando todas las estrategias posibles para garantizar la continuidad en la prestación de los servicios. Entre las medidas adoptadas se encuentran la priorización de pacientes mediante el sistema de triage, la gestión permanente de egresos hospitalarios para optimizar el uso de camas, el seguimiento diario de los niveles de ocupación y la coordinación activa con el CRUE (Centro Regulador de Urgencias y Emergencias) departamental.
Asimismo, la institución hizo un vehemente llamado a las EPS, a las instituciones de baja complejidad, a las entidades territoriales y, de manera especial, a la comunidad en general, para que se haga un uso racional y adecuado de los servicios de salud. El objetivo es evitar la saturación innecesaria del área de urgencias y derivar los casos que no revistan gravedad a los centros de atención primaria, contribuyendo así a descongestionar el hospital y permitir que los recursos estén disponibles para los pacientes que realmente requieren atención vital.